sábado, 7 de septiembre de 2013
El disputado voto del señor Cayo
Título: El disputado voto del señor Cayo.
Autor: Miguel Delibes.
Biografía del autor: Miguel Delibes Setién
(17-10-1920/12-3-2011) fue un novelista vallisoletano y miembro de la RAE
desde 1975.
Número de capítulos: 10.
Número de páginas: 192
Nombre de los principales personajes: Víctor, Laly, Rafa y
el señor Cayo.
Nombre del protagonista: el
señor Cayo.
Valores humanos: Nostalgia, abandono, sencillez.
Género literario: Narrativa.
Resumen: Víctor, Laly y Rafa son tres militantes de un
partido político que, ante la proximidad de las elecciones de 1977, acuden a un
pequeño pueblo, Cureña, a hacer propaganda electoral. Sin embargo, allí
descubren que en dicha aldea solo hay dos casas habitadas, y sus ocupantes ni
siquiera se hablan. Conocen al alcalde, el señor Cayo, que les enseña el pueblo
y deja que le acompañen en su rutina diaria. Pero a lo largo del día los tres
políticos se van dando cuenta de que no tienen ni idea del mundo rural, mundo
que el señor Cayo controla a la perfección, dejando claro que él va a vivir
igual gobiernen unos u otros. Finalmente, Víctor comienza a pensar que el señor
Cayo es mucho más astuto e independiente que ellos, y lo sintetiza en la frase
“hemos ido a redimir al redentor”. También cabe destacar su reflexión de que
“el señor Cayo podría vivir sin Víctor, pero Víctor no podría vivir sin el
señor Cayo”.
Crítica personal: Delibes nos enseña en esta obra la
belleza del mundo rural, que desgraciadamente queda cada vez más abandonado y
olvidado. Llama la atención que el señor Cayo tiene todo lo que necesita para
vivir, pese a que está completamente aislado de la sociedad. Esta forma tan
sencilla de subsistir hace pensar a los políticos, especialmente a Víctor, que
es el señor Cayo el que debe enseñarlos y ayudarlos a ellos, y no al revés.
viernes, 12 de julio de 2013
Laura y Julio
Un día, por la mañana, sabiendo que Laura se encontraba en el trabajo, y tras comprobar que las ventanas de los demás pisos estaban cerradas, se asomó al patio y tiró del tendal hasta tener a mano un par de piezas de la ropa interior de su mujer, que descolgó con sigilo. Se trataba de un sujetador y un tanga, ambos recién estrenados, y que poseían la hostilidad de lo nuevo. Se enontraba obervándolos, cuando le sobresaltaron un par de pitidos del móvil. Era un mensaje de Amanda. Le decía que lo invitaba a comer y le pedía que se ocupara un par de horas de su hija. Tras leerlo, Julio volvió a colocar las prendas íntimas en el tendal, las deslizó hasta su posición anterior y cerró la ventana con cuidado. Luego telefoneó a Amanda para confirmarle que se hacía cargo de la niña. Eran las doce del mediodía.
Llegó a casa de Amanda a la una y media. Pese a que ella sólo le había visto en un par de ocasiones, una de ellas vestido ya con prendas de Manuel, percibió algo nuevo en él.
-Estás cambiado -dijo.
-Me he cortado el pelo -respondió él.
-No es eso
-He dejado la moto.
-¿Es una decisión importante dejar la moto?
-Sí.
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Nelson Mandela
In 1953, Nelson Mandela made one of his most famous speeches. In the speech he warned that there would be "no easy walk to freedom". He was right. The walk to freedom was not easy. Though the end was near, the last few steps would still be filled with problems.
The following weeks and months were a time of great hope. It was also a time when many South African organisations and people disagreed. And there were worse problems. All hoped that there would be peace after Mandela was freed. But the violence got worse. Between 1990 and 1994, thirteen thousand people died from political violence.
domingo, 21 de abril de 2013
Sotileza
El lector honrado comprenderá sin
esfuerzo la situación de aquellos infelices. Sotileza, en el calor del
hondísimo disgusto que la produjo la llegada súbita de Andrés, desalentado, confuso y
balbuciente, señal de lo descabellado de su resolución, atenta sólo a reprocharle con palabras
duras su temerario proceder, no oyó el poquísimo ruido que hizo la puerta de la bodega
al ser cerrada por Carpia; o le atribuyó, si llegó a fijarse en él, a causas bien diferentes
de la verdadera; y por lo que toca a Andrés, ni un cañonazo le hubiera distraído del
aturdimiento en que le puso la resuelta actitud de Sotileza. Tampoco le llamaron la
atención las primeras y, para ella, confusas voces de Carpia dirigiéndose a su madre,
pues acostumbrada la tenían las mujeres del quinto piso a oírlas dialogar harto más recio
desde el balcón a la calle; pero cuando empezó a encresparse la pelamesa, y el
vocerío fue más resonante, la misma gravedad de la situación en que se veía la pobre
muchacha excitó su curiosidad; y dejando interrumpidas sus duras
recriminaciones a Andrés, que no hallaba réplicas en sus labios, apartóse de él para observar lo
que acontecía afuera, desde la misma salita. En cuanto vio la puerta cerrada al otro
extremo del carrejo, se lanzó hasta ella; y al enterarse de que estaba sin llave y corrido el
pasador de la cerradura, exclamó con espanto, llevando sus manos cruzadas y convulsas
hasta cerca de la boca:
-¡Virgen de las Angustias!..., ¡lo que han hecho
conmigo!
Sotileza es una obra de José María de Pereda. Si quieres conocer detalles sobre el autor, pulsa aquí,
lunes, 14 de enero de 2013
La estanquera de Vallecas
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ÁNGELES. Lo guarda la abuela, de verdad. ¿A que sí, abuela?... Yo no sé dónde está... Sólo eso, lo del cajón. (Sacan el cajoncillo de los cuartos y lo ponen en el mostrador.) TOCHO. ¡La calderilla! Va a parecer que venimos de un bautizo, ¡no te jode! LEANDRO. Suéltala, déjala hablar. Que diga dónde está. TOCHO. (Quitándele la mano de la boca, con voz amenazante.) ¡Abuela, el dinero y van tres! ABUELA. Mecagüen hasta en la leche que habéis mamao! ¡Canallas! ¡Hijos de mala madre! ¡Quererle robar a una vieja...! TOCHO. A una vieja y a una joven. El dinero o le salto la tapa de los sesos. ¡Se acabó! A la una, a las dos y a las.. (Agarra el Tocho su viejo pistolón con las dos manos, y muy peliculero, se lo pone a la vieja en el hueco de las sienes.) ABUELA. ¡Dispara, Iscariote! ¡Dispara si tienes lo que tienes que tener! ¡Cabronazo! ¿Quién es José Luis Alonso de Santos? |
lunes, 31 de diciembre de 2012
Las ratas
Al José Luis le faltaba el dedo índice de la mano derecha. El dedo se lo cercenó una vez un burro de una trascada, pero el José Luis, lejos de amilanarse, le devolvió el mordisco y le arrancó al animal una tajada del belfo superior. En ocasiones, cuando salía la conversación donde el Malvino, aseguraba que los labios de burro, al menos en crudo, sabían a níscalos fríos y sin sal. En todo caso, el asno del José Luis se quedó de por vida con los dientes al aire como si continuamente sonriese.
Conocer a Miguel Delibes.
viernes, 28 de diciembre de 2012
Diario en un campo de barro
Si quieres sabes más sobre el autor, Ricardo Gómez, pulsa aquí.A veces, paseas por la calle y pasas por delante de una casa de la que vienen llantos. Después de lo que ocurrió la otra noche con el niño y con su madre puedo imaginar cualquier cosa.
Recuerdo los últimos meses que pasamos en nuestro pueblo, antes de que mi familia se dispersara. Ya estábamos en guerra, aunque entonces no lo sabíamos. Era una guerra extraña, no de soldados contra soldados, sino de militares contra civiles, y las víctimas eran hombre, mujeres y niños. Mis padres hacían lo posible para protegerme contra el sufrimiento. Yo me enteraba más en la calle, por lo que se contaba en el colegio, que a través de mi familia. El silencio no defiende del dolor.
Entre las delgadas paredes de estas casas está concentrado el sufrimiento del mundo. Todos los adultos tienen historias que contar, y lo hacen nada más llegar, pero luego parece que lo olvidan. Mis padres no hablan, pero tampoco otras personas con las que me cruzo. Sin embargo, de vez en cuando, en las casas se oyen llantos y gritos. A veces, siento ganas de entrar y preguntar.
domingo, 23 de diciembre de 2012
La bomba
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Si quieres saber más sobre Jordi Sierra i Fabra, pulsa aquí. La hormiga dio sus primero pasos por el interior del objeto. Echó a correr, feliz por su hallazgo. Nunca supo qué tocó, qué mordió, qué pasó. Nunca. No tuvo tiempo. La explosión fue terrible y dramática, lo mismo que si el mundo estallase, reventando con un alarido seco e impotente, el grito final de la rabia y la desesperación. Ying Tao, Hamid y Juan Pablo cayeron al suelo. Un súbito viento los barrió de la faz de la tierra, que, a su vez, tembló de una forma extraña bajo sus pies. Medio sordos, cubiertos de polvo y muy asustado, miraron hacia atrás. |
domingo, 4 de noviembre de 2012
El último enigma
Joan Manuel Gisbert
Una vez
que la puerta del desván donde Ismael tenía su jergón quedó trabada desde
fuera, el canónigo le pidió al posadero:
Al
posadero le extrañaron mucho aquellos deseos, pero no quiso hacer preguntas
para no implicarse más. Sospechaba algo turbio en todo aquel asunto, pero
mientras Leiden no lo comprometiera directamente no tenía intención de
oponerse.
Una vez
que la puerta del desván donde Ismael tenía su jergón quedó trabada desde
fuera, el canónigo le pidió al posadero:
-
Lléveme enseguida a la habitación que ocupa ese caballero.
Subieron
por la escalera como dos sombras gemelas. Una vez arriba, Leiden indicó:
-
Anúncieme diciéndole que el visitante que espera acaba de llegar.
El
posadero, impaciente por terminar con aquello, se disponía a cumplir el
encargo, pero Leiden lo detuvo cogiéndolo de un brazo.
- No,
espere; lo he pensado mejor. Dígale tan solo que alguien quiere hablarle.
El dueño
de La Encrucijada dio unos golpes en la puerta y dijo:
- El
caballero tiene visita.
Tras
llamar insistentemente, cada vez con más energía, los dos se dieron cuenta de
que en la habitación no había nadie.
Con
extrañeza y alarma, Leiden dijo:
- Abra y
veamos.
El
primer vistazo que dieron al entrar les convención de que el desconocido
viajero ya no se encontraba en la posada. Sobre la pequeña mesa del cuarto
había dejado unas monedas como pago de su estancia. Eso tranquilizó al
posadero.
Campos de fresas
Lo miraron los tres, sorprendidos. Era como si hubiera
aparecido allí de improviso, materializándose en su presencia.
—Sí —reconoció Máximo.
—Inspector Espinós —se presentó el hombre—. Vicente Espinós.
— ¿Policía? —se extrañó Santi.
— ¿Qué creéis? —hizo un gesto explícito—. Se trata de un
delito, ¿no os parece?
Cinta estaba pálida.
—Nosotros no hemos hecho nada —se defendió.
El hombre no respondió a su aseveración.
— ¿Quién os dio esa pastilla? —preguntó sin ambages.
Los tres se miraron, inseguros, acobardados, indecisos. El policía
no les dejó reaccionar. Su voz se hizo un poco más ruda. Sólo un poco. Nada
más. Suficiente.
—Oídme: cuanto antes me lo contéis, antes podré hacer algo.
Puede que os vendieran cualquier cosa adulterada, ¿entendéis? Para que esta
noche no acabe nadie más como vuestra amiga, depende de lo que ahora hagamos.
Es más: si conseguimos una pastilla igual a la que se tomó ella, es probable
que la ayudemos a recuperarse.
—No lo conocíamos —dijo Cinta.
—Era un hombre de unos treinta años, puede que menos, no
tengo buen ojo para eso —se adelantó Máximo—. Me pareció normal, vulgar. Todo
fue muy rápido, y estaba oscuro.
The Beatles – Strawberry Fields Forever (Spotify) |
El escarabajo de oro
Tenemos, pues, el 8 como e. Ahora, de todas las palabras de la lengua, the es la más usual; por tanto, debemos ver si no está repetida la combinación de tres signos, siendo el último de ellos el 8. Si descubrimos repeticiones de tal letra, así dispuestas, representarán, muy probablemente, la palabra the. Una vez comprobado esto, encontraremos no menos de siete de tales combinaciones, siendo los signos 48 en total. Podemos, pues, suponer que ; representa t, 4 representa h, y 8 representa e, quedando este último así comoprobado. Hemos dado ya un gran paso.

Edgar Allan Poe
domingo, 28 de octubre de 2012
El príncipe destronado
Miguel Delibes
Pero eso no es lo malo, hijo. Lo malo es
cuando uno no tiene disco que tocar y se conforma con repetir como un papagayo
el disco que estuvo oyendo toda su vida. Eso es lo malo, ¿comprendes? No tener
personalidad.
Tú eres Quico y yo soy yo, y si Quico
quiere ser yo, Quico no es nada; un don nadie, un pobre diablo sin nombre y sin
apellidos.
Quico abría mucho los ojos. Papá sacó
una pitillera de oro, golpeó el pitillo tres veces contra la superficie de la
mesita enana, lo encendió y recostó la nuca sobre el respaldo del sillón
succionando golosamente. Al cabo, Quico miró a su madre. Mamá le dijo con rara
suavidad:
—Quico, hijo mío, si en esta vida ves
antes la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio, serás un desgraciado.
Lo primero que has de aprender en este mundo es a ser imparcial. Y lo segundo,
a ser comprensivo. Hay hombres que creen representar la virtud y todo lo que se
aparta de su juego de ideas supone un atentado contra unos principios sagrados.
Lo de los demás es circunstancial y tornadizo; lo de ellos, intocable y
permanente. Si te enrolas en un juego de ideas, tendrás personalidad, de otro
modo serás un botarate, ¿me comprendes?
La sorpresa de los números
Anna Cerasoli
Escucha y dime si estás de acuerdo. Veamos:
Todos los hombres son mortales.
Sócrates es un hombre.
Así pues, Sócrates es mortal.
-Pues claro que estoy de acuerdo, abuelo, ¡tiene que ser así a la fuerza!
-Exacto, querido nieto: a la fuerza. En efecto, hay una fuerza interior en ese razonamiento. Verás, es como si las dos primeras proposiciones, llamadas premisas, contuvieran ya en su interior la última, denominada precisamente conclusión. Por eso, el hecho de que "Sócrates es mortal" se impone con la fuerza de la verdad.
-Ahora dime si este otro esquema de razonamiento te convence:
Todos los ratones son grises.
Mi gato no es un ratón.
Así pues, mi gato no es gris.
-Un momento abuelo, dame tiempo para reflexionar. Nosotros no tenemos gato, pero si lo tuviéramos, podría ser perfectamente gris, aunque no sea un ratón. A mí me parece que ese..., cómo se llama... ah, sí, ese silogismo no funciona.
Escucha y dime si estás de acuerdo. Veamos:
Todos los hombres son mortales.
Sócrates es un hombre.
Así pues, Sócrates es mortal.
-Pues claro que estoy de acuerdo, abuelo, ¡tiene que ser así a la fuerza!
-Exacto, querido nieto: a la fuerza. En efecto, hay una fuerza interior en ese razonamiento. Verás, es como si las dos primeras proposiciones, llamadas premisas, contuvieran ya en su interior la última, denominada precisamente conclusión. Por eso, el hecho de que "Sócrates es mortal" se impone con la fuerza de la verdad.
-Ahora dime si este otro esquema de razonamiento te convence:
Todos los ratones son grises.
Mi gato no es un ratón.
Así pues, mi gato no es gris.
-Un momento abuelo, dame tiempo para reflexionar. Nosotros no tenemos gato, pero si lo tuviéramos, podría ser perfectamente gris, aunque no sea un ratón. A mí me parece que ese..., cómo se llama... ah, sí, ese silogismo no funciona.
El hombre anumérico
John Allen Paulos
Un timo bursátil
Los asesores de bolsa están en todas partes y es muy probable encontrar
alguno que diga cualquier cosa que uno esté dispuesto a oír. Normalmente son
enérgicos, parecen muy expertos y hablan una extraña jerga de opciones de
compra y de venta, cupones de cero y cosas por el estilo. A la luz de mi
humilde experiencia, la mayoría no tiene mucha idea de lo que está hablando,
pero cabe esperar que algunos sí.
Si durante seis semanas seguidas recibieras por correo las predicciones de
un asesor de bolsa acerca de cierto índice del mercado de valores y las seis
fueran acertadas, ¿estarías dispuesto a pagar por recibir la séptima
predicción?. Supón que estás realmente interesado en hacer una inversión y
también que te han planteado la pregunta antes de la crisis del 19 de octubre
de 1987. Si estuvieras dispuesto a pagar por esa predicción (y si no, también),
piensa en el siguiente timo.
Uno que se hace pasar por asesor financiero imprime un logotipo en papel de
lujo y envía 32.000 cartas a otros tantos inversores potenciales en un cierto
valor de la bolsa. Las cartas hablan del elaborado sistema
informático de su compañía, de su experiencia financiera y de sus contactos. En
16.000 de las cartas predice que las acciones subirán y, en las otras 16.000,
que bajarán. Tanto si suben las acciones como si bajan, envía una segunda carta
pero sólo a las 16.000 personas que recibieron la «predicción» correcta. En
8.000 de ellas, se predice un alza para la semana siguiente, y en las 8.000
restantes, una caída.
Ocurra lo que ocurra, 8.000 personas habrán recibido ya dos predicciones
acertadas. Manda una tercera tanda de cartas, ahora sólo a estas 8.000
personas, con una nueva predicción de la evolución del valor para la semana
siguiente: 4.000 predicen un alza y 4.000 una caída. Pase lo que pase, 4.000
personas habrán recibido tres predicciones acertadas seguidas.
Sigue así unas cuantas veces más, hasta que 500 personas han recibido seis
«predicciones» correctas seguidas. En la siguiente carta se les recuerda esto y
se les dice que para seguir recibiendo una información tan valiosa por séptima
vez habrán de aportar 500 dólares. Si todos pagan, nuestro asesor les saca
250.000 dólares. Si se hace esto a sabiendas y con intención de defraudar, es
un timo ilegal. Y sin embargo, se acepta si lo hacen involuntariamente unos
editores —serios pero ignorantes— de boletines informativos sobre la bolsa, los
curanderos o los tele-evangelistas. El puro azar siempre deja lugar a una
cantidad suficiente de aciertos que permitan justificar casi cualquier cosa a
alguien predispuesto a creer.
Flor de leyendas
Alejandro Casona
Héctor y Aquiles
Héctor y Aquiles
La Íliada es el más antiguo poema épico de la literatura universal. Lo compuso, hace tres mil años, un anciano poeta ciego, llamado Homero, gloria de Grecia. Y los rapsodas, sus discípulos, lo contaron por los caminos y los campamentos, conservando para la inmortalidad, por la belleza de su palabra, el recuerdo de los dos grandes héroes de la guerra de Troya: Aquiles, el de los pies ligeros, y Héctor, domador de caballos.
Hace nueve largos años que el ejército griego acampa, junto a sus negras naves, frente a las murallas de Troya. Durante tanto tiempo, sobre la franja de tierra que se extiende entre las murallas y el mar, se han desarrollado centenares de combates, donde se han mezclado héroes y dioses, sin que la victoria acabe de decidirse ni por unos ni por otros.
Fuertes son los griegos de largas cabelleras; los dirige Agamenón, rey de hombres, y a su lado combaten los más brillantes héroes de las islas: el gran Diomedes, de indomable valor; el gigantes Áyax, de ancho escudo; el prudente Ulises, rico en sabiduría; y el héroe de los héroes, Aquiles, el de los pies ligeros, hijo de una diosa del mar, que al nacer le bañó en fuego celeste, haciendo su cuerpo invulnerable al hierro, excepto el talón por donde le tenía cogido al sumergirle en el baño.
Don Quijote de la Mancha
La comida fue limpia, abundante y sabrosa, y el maravilloso silencio de la casa, semejante al de un monasterio de cartujos, contentó mucho a don Quijote. Levantados los manteles, después de dar gracias a Dios y lavarse las manos, el estudiante poeta leyó unos versos suyos que don Quijote alabó como del mejor poeta del orbe.
Cuatro días estuvo don Quijote en casa del caballero del Verde Gabán, muy bien atendido, al cabo de los cuales, como no estaba bien que un caballero andante se diese muchas horas al ocio y al regalo, salió tan alegre a cumplir con su oficio y a buscar las aventuras. Sancho Panza, en cambio, lamentó la partida, porque era volver al hambre de los bosques y caminos, aunque había llenado las alforjas con todo lo necesario, pues don Diego le dijo que tomase de su casa todo lo que fuese de su agrado.
martes, 19 de junio de 2012
El Conde Lucanor
Autor: El infante Don Juan Manuel.
Biografía del autor: Don Juan Manuel nació en Escalona el 5 de mayo de 1282, y murió en Córdoba en 13 de junio de 1348. Fue político y escritor en lengua castellana, siendo uno de los principales representantes de la prosa medieval de ficción gracias, principalmente, a este libro.
Editorial: Castalia, colección “Odres Nuevos”.
Número de la edición y ediciones: Octava de ocho ediciones.
Número de capítulos: 51 de la primera parte, más la segunda, tercera, cuarta y quinta parte.
Número de páginas: 250 en total, 203 la primera parte (la de las historias).
Nombre de los principales personajes: El Conde Lucanor y Patronio.
Nombre del protagonista: El Conde Lucanor.
Valores humanos: Envidia, ingenio, maldad, amistad… todos los que se pueden encontrar en la vida cotidiana.
Palabras nuevas: Sarna, altramuz y linaje.
Género literario: Narrativa.
Resumen: Los 51 cuentos de la primera parte tienen la misma estructura: el Conde Lucanor le plantea un problema a Patronio, su consejero, que en vez de darle un consejo directo, le cuenta una historia con una moraleja relacionada con el problema. Al final, el infante Don Juan Manual habla como si no fuera él, y escribe unos versos que encierran la moraleja. Las 51 historias son totalmente diferentes, pero siempre son temas cotidianos de nobles, condados, etc. Los consejos que suele dar Patronio al Conde Lucanor tienen que ver con buscar la riqueza, pero siempre con buenos actos, y lo más importante para Patronio es primero la vida eterna, y después la honra.
Crítica personal: Me ha parecido bien este libro, pero las historias son muy repetitivas y acaban aburriendo. No obstante, algunos cuentos de Patronio son divertidos y con muy buena temática, y las moralejas son muy interesantes para la vida cotidiana.
viernes, 23 de septiembre de 2011
Lluvias de verano
Lluvias de verano.
Biografía del autor: Carlos Puerto es un madrileño que ha dedicado toda su vida a la escritura y que ha colaborado en radio, cine y televisión. Si quieres más información sobre el autor, pulsa aquí.
Editorial: Edelvives
Número de la edición y ediciones: Segunda de dos ediciones.
Número de capítulos: 16.
Número de páginas: 174.
Nombre de los principales personajes: Valeria, Maggie, Archibald, Sean, Pablo y Chloe.
Nombre del protagonista: Valeria.
Valores humanos: Esfuerzo, misterio y amor.
Palabras nuevas: Haggis (plato típico escocés).
Género literario: Narrativa.
Resumen: Valeria va a Edimburgo a aprender inglés. Allí, se relaciona con su tía Maggie, con quien hace buenas migas; se enamora de Pablo, otro español que está allí por la misma razón que ella; etc. Y, en medio de todo esto, surge un gran misterio: una joven que regala flores a algunas personas y después desaparece.
Valeria permanece en Edimburgo más tiempo para investigar, y descubre que trabaja en un hospital. Las flores se las regalaba a gente que en un pasado se intentó quitar la vida. No obstante, Valeria nunca consiguió hablar con ella…
Crítica personal: Me ha gustado este libro, ya que es muy entretenido y trata sobre diversos temas.
domingo, 4 de septiembre de 2011
Madame Doubtfire
Madame Doubtfire.
Autor: Anne Fine.
Biografía del autor: Anne Fine nació en Leicester (Inglaterra) en una familia de cinco hermanos. Aprendió rápido a leer, porque escuchar cuentos le parecía muy lento. Si quieres saber más sobre la autora, pulsa aquí.
Editorial: Alfaguara.
Número de la edición y ediciones: Primera de una edición.
Número de capítulos: 10.
Número de páginas: 165.
Nombre de los principales personajes: Daniel, Miranda, Lidia, Christopher, Natalia y Madame Doubtfire.
Nombre del protagonista: Daniel y Madame Doubtfire.
Valores humanos: Enfado, sufrimiento y tristeza.
Palabras nuevas: -
Género literario: Narrativa.
Resumen: Daniel y Miranda están separados, pero tienen tres hijos: Lidia, Christopher y Natalia. Siempre se están peleando por pasar el tiempo con sus hijos, hasta que a Daniel se le ocurre una idea. Se convierte en Madame Doubtfire, y se mete a trabajar a casa de Miranda, en una divertida historia de aventuras y líos.
Crítica personal: Me ha gustado mucho este libro, es muy divertido y el argumento es muy bueno.
miércoles, 31 de agosto de 2011
Una misión peligrosa
Una misión peligrosa.
Autor: Tormod Haugen.
Biografía del autor: Tormod Haugen (12 de mayo de 1945, Trysil - 18 de octubre de 2008) fue un escritor noruego. Ganó el Premio Hans Christian Andersen en 1990. Si quieres saber más sobre el autor, pulsa aquí.
Editorial: Alfaguara.
Número de la edición y ediciones: Primera de una edición.
Número de capítulos: 27.
Número de páginas: 199.
Nombre de los principales personajes: Taro, su padre, Olivander, el Caballero del Escudo Roto y Mirja.
Nombre del protagonista: Taro.
Valores humanos: Soledad, esfuerzo y sufrimiento.
Palabras nuevas: -
Género literario: Narrativa.
Resumen: El padre de Taro, que es rey, le abandona cuando es un niño, y el Caballero del Escudo Roto, apoyado por su hijo Olivander, quiere deshacerse de él. Pero todavía hay fuerzas. Taro, en un intento desesperado, se ayuda de un caballo mágico para escapar, y emprende una desenfrenada búsqueda de su padre. Finalmente, lo encuentra en un mundo paralelo, en un final un tanto inesperado y extraño.
Crítica personal: Me parecía muy interesante, pero a medida que se acercaba el final, lo he encontrado muy aburrido. No me ha gustado mucho.
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